
Camina por la ciudad, no cree que nada ni nadie pueda pararla, se ve fuerte, dura, potente, sexy. Cada paso que da hace que se sienta más segura de si misma, de sus posibilidades, de sus deseos. Los hombre la miran al pasar, ella ríe, se siente más fuerte aun.
Baila en algún bar, ve a un hombre atractivo, va hacia él, lo excita, se ríe- se siente más viva que nunca- mueve sus curvas por el cuerpo masculino que tiene tras ella. Cada canción, cada copa, hace que sea más sensual, que se mueva de un forma más sexy, rozando la pornografía.
Cierra el bar, pero ella quiere más diversión aun. Se lo lleva a casa.
Al día siguiente vuelve a sentirse una mierda.
Apariencias que engañan, incluso a unos mismos.
