José Saramago escribió en 'Ensayo sobre la Ceguera': "No encontró respuesta, las respuestas no llegan siempre cuando uno las necesita, muchas veces ocurre que quedarse esperando es la única respuesta posible".
Odio no tener respuestas, supongo que a nadie le gusta que se le niegue el derecho a saber o conocer una realidad que le afecte, pero desde luego no creo que sentarse a esperar sea la mejor forma de encontrarla. Sentarse a esperarla es tener miedo a conocerla, miedo a dilapidar una ilusión creada alrededor de una mentira. Ser cobardes.
Esperar como método para encontrar una respuesta a una incógnita. No. Me parece la opción fácil, la opción pasiva. La opción, esta vez sí, cobarde.
Esperar es perder el tiempo, o eso piensa mi impaciencia por ser feliz. Yo me levanto, hago las maletas, y busco respuestas donde me las dan. Que esperen otros, yo quiero disfrutar
Bienvenido
A mi teclado se le rompió la tecla de borrar, por eso puede que muchas cosas de las que leas carezcan de sentido. A veces pienso que a mi cabeza también se le estropeó esa tecla
domingo, 24 de julio de 2011
jueves, 2 de diciembre de 2010
Cuando el periodista se vuelve protagonista...
Hoy se ha publicado el último Estudio General de Medios sobre el consumo de prensa, internet, televisión y radio.
El primer dato que hay que resaltar, mucho antes de qué radio o qué televisión tiene más audiencia, es el descenso tan grande que hay en el número de oyentes de radio y de periódicos. Para contar con una sociedad formada y preparada creo indispensable el uso de prensa y radio como fuentes de conocimiento, de información.
Ahora, analizando el EGM en sí, sobre todo en lo referente a consumo de radio creo que todos perdemos con esta guerra formada. Que el EGM sea Trending Topic (tema más comentado en Twitter) no hace ningún bien al oficio. Cada día encontramos más a la figura del periodista protagonista. Periodista sujeto protagonista de una noticia.
Creo que la presencia de un comunicador en una pieza no debe de ir más allá que la data (firma) porque lo verdaderamente importante no es quién lo cuenta sino el qué y cómo lo cuenta.
Estas batallas y estos protagonismos solo nos llevan a crear frentes y peleas que nos alejan de la verdadera misión de un buen periodista.
Informar.
El primer dato que hay que resaltar, mucho antes de qué radio o qué televisión tiene más audiencia, es el descenso tan grande que hay en el número de oyentes de radio y de periódicos. Para contar con una sociedad formada y preparada creo indispensable el uso de prensa y radio como fuentes de conocimiento, de información.
Ahora, analizando el EGM en sí, sobre todo en lo referente a consumo de radio creo que todos perdemos con esta guerra formada. Que el EGM sea Trending Topic (tema más comentado en Twitter) no hace ningún bien al oficio. Cada día encontramos más a la figura del periodista protagonista. Periodista sujeto protagonista de una noticia.
Creo que la presencia de un comunicador en una pieza no debe de ir más allá que la data (firma) porque lo verdaderamente importante no es quién lo cuenta sino el qué y cómo lo cuenta.
Estas batallas y estos protagonismos solo nos llevan a crear frentes y peleas que nos alejan de la verdadera misión de un buen periodista.
Informar.
domingo, 7 de noviembre de 2010
Sí, sí me gusta
Me gusta que sea de noche y suene cualquier canción con contenido que me haga pensar.
Me gustan las conversaciones con dos cañas pensando en qué hacer en un futuro no muy lejano.
Me gusta tener muchísimas cosas que hacer y saber que tengo todo el tiempo para hacerlas, saber que quiero irme lejos pero que también quiero estar cerca, saber que haré ambas.
Me gusta diseñar mi futuro, soñar con cosas imposibles y hacerlas posibles. Me gusta aprender y descubrir.
Me gusta haberte olvidado y echarte de menos en ocasiones.
Me gusta estar donde estoy y disfrutar de todo lo que me ofrece el día a día de una gran ciudad.
Me gusta estar cómodo donde vivo y que me de igual que Mr X no friegue.
Me gusta tener ganas de escribir.
Me encanta que ya no seas tú el tema.
Me gustan las conversaciones con dos cañas pensando en qué hacer en un futuro no muy lejano.
Me gusta tener muchísimas cosas que hacer y saber que tengo todo el tiempo para hacerlas, saber que quiero irme lejos pero que también quiero estar cerca, saber que haré ambas.
Me gusta diseñar mi futuro, soñar con cosas imposibles y hacerlas posibles. Me gusta aprender y descubrir.
Me gusta haberte olvidado y echarte de menos en ocasiones.
Me gusta estar donde estoy y disfrutar de todo lo que me ofrece el día a día de una gran ciudad.
Me gusta estar cómodo donde vivo y que me de igual que Mr X no friegue.
Me gusta tener ganas de escribir.
Me encanta que ya no seas tú el tema.
martes, 25 de mayo de 2010
No, no me gusta
No me gusta no saber qué voy a hacer con mi vida. Odio no saberlo por cuestiones ajenas a mi persona, por cosas que yo no domino o que no dependen de mí. Cuando algo gira en torno a mí y no puedo atraparlo o dominarlo me siento débil, vulnerable.
Me produce un caos mental no saber dónde voy a estar en tres meses pero me encanta no saber qué voy a hacer mañana.
Me produce un caos mental no saber dónde voy a estar en tres meses pero me encanta no saber qué voy a hacer mañana.
jueves, 13 de mayo de 2010
La chica que quería ser fuerte II
En realidad sería más acorde decir la chica que quería ser fuerte, pero nada más allá de un deseo.
Nos habíamos quedado en que cada día se sentía más fuerte, más sexy y que cada paso que daba era un paso más hacia su verdadero sueño, hacia su ansiada libertad y hacia su punto álgido de placer.
Pero nada más lejos de la realidad, en poco tiempo se dio cuenta de que esa no era su vida. Cuando todos lo sabíamos ya, ella por fin despertó de ese sueño (o pesadilla). Se percató de que, ¡oh!, es humana.
Ahora quiere escapar, huir, que es diferente a irse. Ahora sabe que no tiene nada aquí que le haga quedarse...
Ahora quiere huir, ¿a dónde? Eso poco importa.
Nos habíamos quedado en que cada día se sentía más fuerte, más sexy y que cada paso que daba era un paso más hacia su verdadero sueño, hacia su ansiada libertad y hacia su punto álgido de placer.
Pero nada más lejos de la realidad, en poco tiempo se dio cuenta de que esa no era su vida. Cuando todos lo sabíamos ya, ella por fin despertó de ese sueño (o pesadilla). Se percató de que, ¡oh!, es humana.
Ahora quiere escapar, huir, que es diferente a irse. Ahora sabe que no tiene nada aquí que le haga quedarse...
Ahora quiere huir, ¿a dónde? Eso poco importa.
miércoles, 12 de mayo de 2010
Definitivamente sí, somos raros
Que somos diferentes no es novedad, que si todo fuera plano y sin altibajos seríamos animales aburridos y nos habríamos perdido todos esos grandes momentos que todo ser humano guarda en sus recuerdos más bonitos.
En la diferencia radica lo que nos hace especial, quizá raros. Yo creo que es bueno el poder salir de la media, el poder ser raro precisamente, porque es eso lo que le da "picante" a este día a día. Ciertamente, sería muy aburrido si no fuera así.
Ahora bien, esa capacidad que tenemos de decidir, de pensar, de razonar, de entender y hacernos entender nos hace en muchas ocasiones un flaco favor. Nos hace pensar en cosas que no deberíamos, a hacernos películas en nuestra cabeza y creer cosas que no son o probablemente no sean.
Con esto no pretendo hacer una oda a los inconscientes que no se replantean nada, que actúan por impuslsos. No.
Con esto solo pretendo hacer ver que en muchas ocasiones sobran tantas reflexiones, en muchas ocasiones es mejor hacer, y ya luego deshacer, que nunca hacer nada y pensar en lo "bonito que pudo haber sido". Porque precisamente hablar de "pudo" es hablar de pasado, y el pasado, para bien, o para mal, ya no se puede recuperar.
Ahora solo es momento del presente, y del presente más próximo o futuro más inmediato. De mañana, de pasado. De nada más.
En la diferencia radica lo que nos hace especial, quizá raros. Yo creo que es bueno el poder salir de la media, el poder ser raro precisamente, porque es eso lo que le da "picante" a este día a día. Ciertamente, sería muy aburrido si no fuera así.
Ahora bien, esa capacidad que tenemos de decidir, de pensar, de razonar, de entender y hacernos entender nos hace en muchas ocasiones un flaco favor. Nos hace pensar en cosas que no deberíamos, a hacernos películas en nuestra cabeza y creer cosas que no son o probablemente no sean.
Con esto no pretendo hacer una oda a los inconscientes que no se replantean nada, que actúan por impuslsos. No.
Con esto solo pretendo hacer ver que en muchas ocasiones sobran tantas reflexiones, en muchas ocasiones es mejor hacer, y ya luego deshacer, que nunca hacer nada y pensar en lo "bonito que pudo haber sido". Porque precisamente hablar de "pudo" es hablar de pasado, y el pasado, para bien, o para mal, ya no se puede recuperar.
Ahora solo es momento del presente, y del presente más próximo o futuro más inmediato. De mañana, de pasado. De nada más.
sábado, 6 de febrero de 2010
"Invictus"
El deporte como vehículo a la cohesión. En torno a esta afirmación gira Invictus, la última película de Morgan Freeman y Clint Eastwood. Basada en la novela del gran periodista británico John Carlin, Playing the Enemy.
Independientemente de que la película sea muy buena, creo que es un largometraje recomendable a todas las personas del primer mundo que viven abducidas por esta nueva forma de entender el planeta.
Aunque últimamente nos bombardeen con documentales o series para exaltar y venerar la vida de grandes políticos o diplomáticos como Adolfo Suárez o el mismo Rey de España creo que esta película está enfocada desde un punto de vista completamente diferente, pues aunque ensalce la figura de Nelson Mandela la película muestra también la reconversión de un país roto y divido por el apartheid y asolado por la más duras de las pobrezas en un país unido y que, con el paso del tiempo, fue creciendo económicamente poco a poco. Y precisamente ese vehículo que llevó a Sudáfrica de vivir separada y enfrentada a estar junta fue el deporte, fue el rugby.
De este hecho saco dos ideas; la primera es que los políticos de hoy en día están muy alejados del prototipo de líder que necesita la sociedad, como manifestó no hace muchos meses Juan López de Uralde (director de Greenpeace España) Politicians talk, leaders act. Y ahora políticos hay muchos, líderes como Mandela o Gandhi ninguno.
La segunda lectura y sensación que me deja la película (o la historia en la que se basa) es la importancia del deporte en la sociedad actual, creo que es un gran ejemplo de cómo un simple deporte de personas corriendo tras una pelota puede movilizar a un país, hacerlo cambiar y unirlo. Está bien que aquellos que critican al deporte como banal y básico conozcan este tipo de historias para que puedan, de una vez, desechar sus prejuicios sobre el mundo del deporte.
Unas Olimpiadas o un Mundial son eventos que van mucho más allá de los estrictamente deportivo, son un acontecimiento social y que es seguido por miles de millones de personas, y esa repercusión hoy por hoy no la tiene nada ni nadie en El Mundo, ni siquiera Belén Esteban…
Independientemente de que la película sea muy buena, creo que es un largometraje recomendable a todas las personas del primer mundo que viven abducidas por esta nueva forma de entender el planeta.
Aunque últimamente nos bombardeen con documentales o series para exaltar y venerar la vida de grandes políticos o diplomáticos como Adolfo Suárez o el mismo Rey de España creo que esta película está enfocada desde un punto de vista completamente diferente, pues aunque ensalce la figura de Nelson Mandela la película muestra también la reconversión de un país roto y divido por el apartheid y asolado por la más duras de las pobrezas en un país unido y que, con el paso del tiempo, fue creciendo económicamente poco a poco. Y precisamente ese vehículo que llevó a Sudáfrica de vivir separada y enfrentada a estar junta fue el deporte, fue el rugby.
De este hecho saco dos ideas; la primera es que los políticos de hoy en día están muy alejados del prototipo de líder que necesita la sociedad, como manifestó no hace muchos meses Juan López de Uralde (director de Greenpeace España) Politicians talk, leaders act. Y ahora políticos hay muchos, líderes como Mandela o Gandhi ninguno.
La segunda lectura y sensación que me deja la película (o la historia en la que se basa) es la importancia del deporte en la sociedad actual, creo que es un gran ejemplo de cómo un simple deporte de personas corriendo tras una pelota puede movilizar a un país, hacerlo cambiar y unirlo. Está bien que aquellos que critican al deporte como banal y básico conozcan este tipo de historias para que puedan, de una vez, desechar sus prejuicios sobre el mundo del deporte.
Unas Olimpiadas o un Mundial son eventos que van mucho más allá de los estrictamente deportivo, son un acontecimiento social y que es seguido por miles de millones de personas, y esa repercusión hoy por hoy no la tiene nada ni nadie en El Mundo, ni siquiera Belén Esteban…
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)