Enseñar tu DNI, después de una hora de retraso, entrar, buscar tu asiento, intentar encajar tu bolso en la parte alta de una repleta bodega, donde siempre encuentras una enorme maletas que no comprendes como puede ser calificada de "equipaje de mano", pero que pasas por alto, te sientas, te abrochas el cinturón, y cuando te acomodas alguien dice "perdón me dejas pasar" y te desabrochas el cinturón, te levantas, dejas pasar a quien será tu acompañante durante el trayecto y, por fin, te vuelves a acomodar.
Todo en orden, despegamos.
Y cuando tomas cierta altura. Negro.
Aparcar el coche en el parking del aeropuerto, sonrisa en los labios, por fin está aquí en un poco tiempo podrás abrazarlo, subes las escaleras mecánicas. Buscas las llegadas, ves el vuelo, todo en orden.
El vuelo desaparece de la pantalla.
Se fue "volando". Negro.
Apagar la Televisión, salir corriendo al aeropuerto de donde acabas de despedirla, angustia, rabia, miedo, incertidumbre. Bajarte corriendo, buscando algo que no sabes de donde está y que, en parte no quieres saber, preguntas, te indican. "Mostrador G54, allí están las listas. Corres, más nervios, si, aún más. Buscas la letra "M" pidiendo a Dios o a Alá que no esté, que no esté.
Alvarez...Estevez...Fdez...Jorge...Luna...
Martín. Negro
Porque hoy es todo un poco más oscuro.
1 comentario:
negro oscuro
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