No me gusta no saber qué voy a hacer con mi vida. Odio no saberlo por cuestiones ajenas a mi persona, por cosas que yo no domino o que no dependen de mí. Cuando algo gira en torno a mí y no puedo atraparlo o dominarlo me siento débil, vulnerable.
Me produce un caos mental no saber dónde voy a estar en tres meses pero me encanta no saber qué voy a hacer mañana.
1 comentario:
Lástima (y fortuna) que nunca podamos saberlo. Es el dasein...
Publicar un comentario